Casa de sus
abuelos en Bárcena, España
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A las 18hs nos encontramos en el homenaje a Baldomero Fernández Moreno.
En este lugar hay algunas flores y ningún balcón, porque el salón es interior,
cálido e intimista, propicio a la reflexión, el diálogo y la lectura.
Probablemente, el Hotel Castelar destinó este sector del primer piso para
que las palabras adquieran protagonismo. Y aquí estamos, en un café literario
singularmente coordinado por
Hugo
Rodino, en su rol de anfitrión con
notable histrionismo.
La iniciativa proviene de la Dirección General Casco Histórico y es parte
de una planificación mayor.
La Directora General María Rosa Martínez asume la apertura
y bienvenida, mientras que, Cristina Malfa -Coordinadora de la Escuela
Taller- el desarrollo integral.
Hebe Clementi encara la perspectiva histórica y Nelly Pagani la obra literaria.
María Elais Avanza -integrante del Taller de la Memoria-
ilustra con imágenes, mapa y palabras, el itinerario vital de Baldomero,
sus residencias y viajes.
Al barrio Montserrat pertenecen su casa natal y otras dos viviendas que
también habitó, de las cuales una ya no existe - en la esquina sudoeste
de la intersección de las calles Moreno y Santiago del Estero-.
Leemos
textos de su poética y prosa autobiográfica.
El café promueve el diálogo generalizado, los comentarios y la distensión.
El encuentro se dinamiza con la intervención del Conjunto de Danzas del
Centro Montañés de Buenos Aires. La música y el baile típico de los ancestros
de Baldomero nos transportan a La Cantabria, España.
Finalmente, recordamos nuestras visitas concretas a las cercanas casas
del poeta: la de la calle México 1477/83 y la de Av de Mayo 1130. De esta
manera, Baldomero está entre nosotros. Dos creaciones literarias - de
Nélida Arossa y Martha Arias - cierran esta compartida evocación
del poeta. Ver lecturas
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Baldomero Fernández Moreno
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