En las dos últimas décadas, el barrio Montserrat afianzó su autoconvocatoria vecinal.
En un principio, las reuniones comunitarias fueron esporádicas e incipientes, pero más tarde hemos logramos consolidar la unión con este lugar que nos pertenece, porque
en él va nuestra vida.
Actualmente, el calendario barrial registra fiestas compartidas, en coincidencia con fechas que rememoran sucesos propios. Son re-uniones de interacción generacional
e intersectorial, con formalidades diversas y multiplicidad de criterios, clases, razas, etnias, edades y cualidades que se activan en los escenarios naturales del Rincón de Monserrat y la Plazoleta Montserrat, espacios privilegiados en los cuales nos damos cita para el Día de la Reconquista, el Día del Niño y el Día del Barrio Montserrat.
Las fotografías que mostramos son elocuentes, aunque limitadas, pues los festejos se extienden más allá de la fechas indicadas. Faltan vistas de la Iglesia que ha dado el nombre al barrio y su celebración, con la misa y la procesión; relatos, exposición de testimonios, milongas, bailes de tango y multitud de expresiones conjuntas.
Hoy, nuestra intención, sólo, es destacar el reconocimiento del barrio y el grado
de participación vecinal en celebraciones como éstas. Todas las religiones, mediante las que tendemos a re-ligarnos promueven la común-unión,y en eso andamos por aquí.
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