Hay
nuevos y gratos aires de literatura en el barrio, en el lugar
donde se levanta una soberbia estructura con dos torres
verdes, bellas y alegóricas.
Este increíble edificio, dedicado -no sin sorpresas- a la reina
Sissi y al emperador Francisco José de Austria, detiene la
mirada del paseante en la esquina noroeste de Perú y Belgrano,
desde 1914. Se encargó de la construcción el arquitecto danés
Morten Rönnow y como correspondía a la época lo diseñó a
puro art-nouveau y no escatimó elementos decorativos.
Cuatro atlantes sostienen la magnífica fachada y reverencian
a la vez a los hacedores: el herrero, el albañil, el arquitecto
y
el carpintero. No falta la presencia muy apreciada en esos años
de las figuras vinculadas con la naturaleza por eso aparecen
entre los muros hermosos cóndores.
Funcionan allí estudios y oficinas y desde principios de marzo:
Casa de Letras, una institución dedicada al quehacer literario
que dejó el barrio vecino de San Nicolás para mudarse al Sur.
Se ebren puertas en el lugar a cursos, talleres, seminarios,
conferencias... para un público interesado en la tarea que
encuentra allí a nombres con experiencia y prestigio, Eduardo
Berti, Susana Torres Molina, Alejandra Laurencich, Leopoldo
Brizuela y muchos otros; para cruzar diálogos y buscar nuevas
expresiones.
Lindos aires corren por Montserrat y no vacilan en treparse por
los muros del barrio.