aquí
MONTSERRAT
www.aquimontserrat.com.ar
barrio de buenos aires
Argentina
         
 
EDITORIAL


Por la Lic. Rosa Galzerano
Responsable
de la publicación gráfica
aquí Montserrat
y de la presente
página del barrio.
 
Cibernautas unidos de Montserrat
 
   

Aquí, ya nos hemos constituido en una comunidad virtual.

Compartimos esta peculiar geografía barrial que diseñamos con nombres e
imágenes, sonidos, signos y distancias. El resultado es una creación dinámica
realizada por nosotros mismos, desde un lugar y tiempo determinado.

El barrio concreto, pueblo chico en la ciudad, puede llegar a ser el intolerable
infierno grande o el entrañable núcleo familiar que nos cobija y nos contiene.

El barrio cibernético, que juntos generamos aquí, tiene características distintas:
se hace y se deshace, y se vuelve a rehacer según nuestro propio albedrío.
Estamos siempre, o bien mañana no. Regresamos o nos vamos de nuevo y
para siempre. Vivimos la libertad y el compromiso, con y sin elusiones.

Ventajas y desventajas que vamos descubriendo, porque estas representaciones
en la red son aún muy recientes.

Hemos adquirido una identidad virtual que nos vincula con vecinos renombrados,
ilustres y muy conocidos; tanto como también con quienes solamente son
intuidos, negados, rechazados o, simplemente, desconocidos o sorprendentes.
Estamos entre la novedad y el riesgo, a la vez que también ante la muy común
tradición de encuentros e históricos desacuerdos.

En estas fechas de navidades y fiestas universales, celebramos la consolidación
y el crecimiento de nuestro colectivo vecinal porteño. Presentes y ausentes,
con y sin aviso, nos hemos unido por alguna lugareña autodeterminación.

Un saludo cordial para todas y todos. Para quienes nos acompañan en esta
virtual unión de quehaceres en el barrio y para quienes nos miran por los visillos
de sus ventanas, cercanas o cósmicas. Nosotras y nosotros desde aquí,
brindamos por la libertad y la democracia en expansión que significa internet
en el mundo.

 
 
   
     
¡SALUD y PAZ!
 
     

 
  Personajes del año 2006...ver nota...  
   
       
      ...los vagos filósofos de Internet...ver nota...  
         
         
         
         
         
 
EDITORIAL
 
Compartir el barrio Montserrat
 
 

Por la Lic. Rosa Galzerano
Responsable
de la publicación gráfica
aquí Montserrat
y de la presente
página del barrio.


Es en principio, y desde todo punto de vista, admitir básicamente su existencia.
Implica que podamos reconocerle su denominación en un espacio concreto y
advertir la vigencia actual de su pasado en nuestro devenir histórico. La
percepción de nuestra comunidad barrial se integra con su geografía y la
peculiaridad de su habitat humano.

El barrio Montserrat, hasta hace unos muy pocos años, parecía carecer de
territorio físico y apenas si se definía por una formalidad catastral, sin vida
tangible. Destacar el contorno del barrio y señalar sus límites ha sido, y sigue
siéndolo, una forma de rescatar su presencia en Buenos Aires. Ninguna
delimitación convencional es rígida, y mucho menos infranqueable. Es así que,
desde nuestro espacio virtual tratamos de dilucidar algunos olvidos con los que
aún se desdibuja nuestro barrio.

La convicción de que nos debemos esta reflexión, es uno de los tantos motivos
por los cuales continuamos en la brecha. Nuestra persistencia puede resultar
insólita para quienes prefieren no involucrarse en el lugar en que estamos.
Desde aquí, con todos, y para todas, incluimos rincones y colores; ritmos, letras
de canciones, nombres, expresiones, gestos, actividades y negocios; casas y
personas, anécdotas e historias que hacen a nuestra observación y valoración
del entorno que nos moldea y nos proporciona matices singulares.

El interés por nuestras vecindades existió siempre aunque, a veces, se ha
malversado en chismes e invasiones inconducentes. De ahí las descalificaciones
y prevenciones. Vivir y dejar vivir suele ser una premisa difícil de cumplir.
Retaceamos, o nos apropiamos de lugares comunes y de cuanta humanidad
encontramos. “Lo mío es mío, y lo tuyo es mío” es una expresión popular que
ejemplifica muy bien nuestros avances sobre quienes tenemos a nuestro lado.
Algún filósofo plasmó la sentencia: el infierno son los otros, porque son
imprevisibles y no se adecuan a nuestras expectativas.

Sin embargo, somos seres sociales, nos necesitamos mutuamente y en la
medida en que compartimos, acrecentamos nuestro conocimiento, dones,
bienestar y alegría. Aquí Montserrat quiere contribuir a esta forma de
conocimiento y difusión. Las elaboraciones que compartimos ayudan al
conocimiento que nos favorece para dialogar e intercambiar bienes.

Hoy, nuestra invitación a compartir, es una invitación a celebrar el encuentro
humano que augura paz. Desde nuestro lugar hacia los demás, desde nuestro
interior personal hacia el barrio y el mundo.

Vaya nuestro saludo para favorecer oportunidades, tener voluntad y suerte
para vivir bien nuestros tiempos.

 
 
 
     
         
         
         
         
         
 
EDITORIAL
 
Recreación del barrio Montserrat
 
 

Por la Lic. Rosa Galzerano
Responsable
de la publicación gráfica
aquí Montserrat
y de la presente
página del barrio.

Nada se pierde, todo se transforma. La vitalidad de nuestra existencia involucra la armonía de los cambios que aceptamos, en tanto nos recrean.
El verbo implica ambos conceptos: novedad y regocijo. Nuestros recuerdos,
la integridad de nuestras vivencias y conclusiones se estructuran mediante formas diversas que suman matices valiosos. Las inclusiones y exclusiones que pensamos, sentimos y elaboramos, aportan experiencias y nuevos aires. Nuestra interioridad se recrea, a la vez que el entorno también. La creación genera alegría. En nosotros se esboza porque la albergamos, la promovemos, la expresamos y la compartimos.

La Recreación de la Reconquista de Buenos Aires que se lleva a cabo en nuestro barrio Montserrat, da cuenta de un reconocimiento histórico, a la vez que afirma nuestra autodeterminación. Destacar el coraje y el heroísmo de
los porteños que defendieron su terruño hace 200 años, equivale a difundir y consolidar datos que honran nuestra ciudadanía.

Hace ya muchos años que el 12 de Agosto -Día de La Reconquista- figura en nuestros calendarios, simplemente como un día más. En el siglo pasado aún se lo consideraba feriado y, como tal, se lo guardaba, pero luego se suprimió. Sabemos que los días hábiles son necesarios para incentivar el trabajo pero, además, se hace imprescindible recordar y comprender nuestros propios sucesos.

Así lo entendió la Junta de Estudios Históricos de Montserrat, cuando en las postrimerías del siglo XX inicia una emotiva recordación, en el Panteón de la Reconquista, lugar donde las Monjas Clarisas dieron humana sepultura a los caídos ingleses y criollos. El ejido del templo de San Juan Bautista, todavía hoy continúa siendo el espacio donde se desarrolla el núcleo de la ceremonia. Siempre con el acompañamiento del Regimiento de Patricios se piensa, se recuerda y se homenajea en el lugar que se ha dado en llamar, el RINCÓN DE MONTSERRAT -Alsina entre Piedras y Tacuarí- donde el pasado viernes 11 de agosto también se efectuó la consuetudinaria ceremonia.

El rescate y la repercusión comunitaria otorga al acto una merecida magnitud. Sus significativas implicancias lo señalan como hito de nuestra Revolución de Mayo de 1810. El Gobierno de la Ciudad le asigna nuevas dimensiones a la convocatoria, y el escenario se amplía. La casa de Liniers,  el Cabildo y las calles adyacentes constituyen espacios físicos precisos para recrear aquellos hechos, que ahora reconquistan nuestro acaecer.

En este domingo 13 de agosto, frente al Cabildo, el mismo Regimiento de Patricios volvió a participar, como uno más de los protagonistas de la Recreación Histórica organizada por el Gobierno y el Ministerio de Cultura
de la Ciudad. Un multitudinario acto que, en el curso de este año 2006, conmemora el BICENTENARIO de la RECONQUISTA DE BUENOS AIRES. Una manifiesta y expresiva recordación que confirma la porteña voluntad de reconocimiento hacia quienes nos han precedido.

Cada año, la recreación parte de la calle Venezuela Nº 469, domicilio donde todavía se encuentra la que fuera casa de Santiago de Liniers, héroe francés y leal a España, que estuvo al frente de la defensa y que, precisamente, por esa lealtad propició conspiraciones que determinaron su fusilamiento.

El Bicentenario nos conduce a pensar y a repensarnos. Hoy la ciudad de Buenos Aires es, además, autónoma y las autoridades del Gobierno han promovido estas reuniones que celebran el espíritu de libertad que alienta
en la humanidad toda, y que nos lleva a una revisión y renovación constante.
¡ BUENAVENTURA !

 
 
 
 
       
 
 
     
   
         
 
Barrio Montserrat, legítimo y legal

EDITORIAL



Por el Lic. Roberto
E. Heymann
Presidente de la Asociación
de Fomento Montserrat

LEY DEL PRESUPUESTO PARTICIPATIVO PARA NUESTRA CIUDAD

El Consejo del Presupuesto Participativo aún debe consolidarse mediante una Ley.
Es una tarea pendiente que,
quienes lo integramos,
vecinos preocupados por la problemática de nuestros propios barrios
e involucrados en el quehacer de todos los días,
venimos solicitándolo desde que se constituyó, pero sin resultados hasta el momento.
Fuimos elegidos -en elecciones abiertas- para formar parte del mismo
y trabajamos para lograr realizaciones posibles, sin embargo,
continuamos sin ese marco legal necesario.

La Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, establece en su Art.1º
que “La Ciudad de Buenos Aires, conforme al principio federal establecido
en la Constitución Nacional, organiza sus instituciones autónomas
como democracia participativa”.

Este concepto de la participación con que se abre
el texto de la ley suprema de la Ciudad proporciona una adecuada respuesta
a los reclamos de la sociedad de nuestro país y, en particular, de nuestra ciudad.
La formulación previene dotar de mayor y mejor contenido a las instituciones
de la democracia. Para confirmar y reforzar este concepto
se lo menciona, reiteradamente, a lo largo del mencionado texto
y en distintas ocasiones. Su cláusula transitoria segunda establece que
“La Ley del Presupuesto Participativo será sancionada en el año 1998”,
pero hasta la fecha, muy poco se ha avanzado al respecto.

Pese a que se debe dar cabal cumplimiento al mandato instituido,
especialmente, por el artículo 52 de nuestra Constitución y a la Ley 70,
dictando una ley específica acerca del Presupuesto Participativo,
hasta este momento no ha sido posible efectivizarla.

En el lapso que corre desde la promulgación de nuestra Constitución
– vigente desde el 1 de octubre de 1996 –
hasta hoy, se han presentado ante la Legislatura,
promovidos por distintas iniciativas parlamentarias,
una considerable cantidad de proyectos de Ley del PP, a fin de corregir
la omisión observada en desobediencia al taxativo mandato constitucional,
sin que hasta ahora, ninguno de ellos haya culminado exitosamente.

No obstante, lo señalamos y confiamos en que, desde nuestro actual
Ministerio de Descentralización y Políticas Públicas del Ejecutivo,
pueda persuadirse a nuestros legisladores para lograr, finalmente,
una rápida sanción de la Ley que atiende a los legítimos derechos
de quienes habitamos los barrios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

     
   
         
         
   
   

 
 
EDITORIAL
 
¡ Y Montserrat va por más !
 
 

Por la Lic. Rosa Galzerano
Responsable
de la publicación gráfica
aquí Montserrat
y de la presente
página del barrio.


Hoy, año 2006, el barrio Montserrat reconoce su propia presencia en la ciudad
de Buenos Aires. Con su territorialidad, admitimos también su historia, su presente
y su futuro.

En todo habitante y/o transeúnte del barrio hubo -y todavía hay- interrogantes
por cuanto testimonio vislumbramos en Montserrat. Indicios de vidas, anhelos, sufrimientos y alegrías de quienes ocuparon los espacios donde hoy respiramos.
Nuestro trabajo interior y el querer conocer, favoreció la inquietud, la incertidumbre
y el diálogo vital. Esta porteña voluntad de saber que prevalece nos enriquece culturalmente.

Más allá de tantos tropiezos e incongruencias sociales, valoramos el aporte imprescindible de todas las personas que han permitido esta actualidad de
Montserrat, tan preñada de halagüeñas posibilidades. Es un logro comunitario
que nos favorece como seres humanos capaces de superar diferencias y prejuicios.
Y si bien, coincidimos con la afirmación que señala que es más fácil desintegrar
un átomo que un prejuicio
, apostamos por la diversidad de criterios y el diálogo
factible. En este momento, hay infinidad de iniciativas que consolidan la identidad, integración y el devenir de nuestro barrio.

La preservación y el reciclado de edificios tanto como el rediseño de plazas,
paseos públicos y calles son hechos concretos que hoy observamos en el barrio.
Existe un impulso oficial y una conciencia colectiva que lo posibilita, lo promueve
y lo afianza. Probablemente, sea determinante la voluntad comunitaria de consubstanciarnos con el tiempo y el lugar en el que estamos. Conectarnos con
cuanto nos rodea, percibir su entramado social, comprender y compartir, nos
hace bien y nos orienta. Todo se construye, se imbrica y se suma al nombre de Montserrat. Es bien cierto que aún falta mucho por hacer, pero lo importante
es que nos encontramos en tarea.

Con nuestra página en internet, que también activa y suma colaboraciones constantemente, acompañamos este amplísimo movimiento cultural. Ingresamos
al espacio cibernético con algunas expresiones y representaciones del barrio
que muestran, en alguna medida, la vigencia contemporánea del mismo.

Quien más, quien menos, alguien siempre agrega algo a nuestro espacio común
de vida que es Montserrat, con todo su pasado, su presente y su por-venir.

 
       
 
       
         
           
           

 
 
EDITORIAL
 
Sensaciones y reflexiones en Montserrat
 

Si hay algo de lo que no podemos desprendernos es de nuestras vivencias,
que en un tiempo y lugar decantan experiencias.
Todos sabemos de la primacía que adquieren en los niños
y de la fuerza con que se arraigan los recuerdos al comienzo de la vida;
las sensaciones de la infancia  quedan para siempre
-al menos en mi caso y en muchos con quienes he comentado esto-.

El volver a sentir ciertas sensaciones que de niños nos impactaron
porque nos agradaban y las relacionamos, de inmediato, con situaciones,
escenas, recuerdos de nuestros primeros años, algunos felices
y otros -simplemente- por la costumbre de sentirlos
y saber que son “nuestras” sensaciones.

Cada ciudad, grande o pequeña, cada pueblo,
cada barrio , tiene sus propias sensaciones.
No es una sensación determinada y que se parece a algo; es sólo de ese lugar.
Por supuesto que de niños no lo internalizamos de esa forma,
no lo clasificamos, pero si nos taparan los ojos
y nos pusieran en nuestro barrio por ejemplo,
lo sabríamos de inmediato, sin temor a confundirnos.

Así, vamos de a poco apropiándonos de nuestro espacio
en nuestra casa, en nuestro barrio y vamos queriéndolo sin darnos cuenta.
Crecemos recorriendo sus calles, primero junto a nuestros mayores,
luego ya solos y en algún momento, nos damos cuenta que
pese a haber conocido otros lugares, otros países y otras ciudades,
nuestro barrio es adonde deseamos retornar siempre.

Allí nacimos, crecimos, nos formamos y poco a poco, fuimos valorando
lo que encierra su arquitectura, su historia, la historia de sus habitantes,
y eso hace que nos sintamos
parte inseparable de él. Así, también
un día comprendemos que debemos hacer algo por nuestro barrio
,
comprometernos con él y su comunidad.

Trabajar para lograr -día a día- su valorización y darnos lo mejor
de nosotros mismos dentro de los límites de las posibilidades que cada uno tiene,
pero no dejar de luchar para tener la satisfacción de haber hecho algo
por el lugar en que vivimos y que -como en mi caso- nos vio nacer.

Trabajar por y para nuestra comunidad,
es lo que hace que uno se sienta realizado, y en paz consigo mismo.

 

Por el Lic. Roberto
E. Heymann
Presidente de la Asociación
de Fomento Montserrat
 
       
 
         
   
   
       
 
 
ir a: