Notas publicadas en Clarín.com el lunes 7 de enero de
2008
y el 18 de agosto de 2007
DANZA | ENTREVISTA A LILIANA BELFIORI
Ballet en la playa
La prestigiosa coreógrafa y bailarina monta tres obras en Mar del Plata,
dos de ellas para chicos.

TRAYECTORIA
BELFIORI
DIRIGIO A BOCCA Y A GUERRA.
Por: Laura Falcoff
La bailarina, coreógrafa
y directora Liliana Belfiori tiene una extensa trayectoria en el campo del
ballet: en diferentes momentos de su carrera compartió la escena
con Margot Fonteyn, Maia Plissetskaia y Rudolf Nureyev. Fue además,
entre otras cosas, primera bailarina del Teatro Colón -donde también
trabajó como coreógrafa repositora- y del London Festival
Ballet. En estos días estrena en Mar del Plata una ambiciosa propuesta:
tres obras de danza, dos de ellas dirigidas a un público familiar
-niños como sus principales destinatarios- y otra para adultos.
Armar un verano de ballet
en Mar del Plata no es habitual. ¿Y en tu caso?
La primera vez que traje
ballet a Mar del Plata fue en el año 1983 con una compañía
propia; hacíamos Giselle y Cascanueces, dos funciones por día,
los lunes a la noche. También a comienzos de los '80 organicé
una temporada muy bella con otra compañía que también
dirigí. Julio Bocca y Maximiliano Guerra, que eran en aquel momento
adolescentes, tuvieron la oportunidad de hacer allí sus primeros
roles importantes. Las funciones se hacían al aire libre en la explanada
del Casino durante los fines de semana y llegamos a reunir 30.000 personas.
Mi propósito era llevar a públicos masivos grandes expresiones
de la danza
¿Qué te
impulsó a emprender nuevamente una temporada marplatense?
Desde hace cuatro años
estoy trabajando en Buenos Aires con una compañía a la que
llamé Cuentos de Ballet; nos dedicamos a montar las grandes obras
clásicas, adaptadas para niños, y como tuvimos mucho éxito
pensé que era bueno llevarlas a Mar del Plata. Repongo La Cenicienta
y estreno una versión de Coppelia. Pero además concebí
una nueva obra para adultos a la que le puse el título de Danzas
de amor; une distintas músicas y lenguajes de danza en torno al tema
del amor.
¿Cómo
está formada la compañía?
Somos veinte personas;
algunos de los primeros bailarines están formados por mí y
otros integraron conjuntos del interior; también cuento con tres
intérpretes excepcionales -Silvina Cortés, Ariel Caramés
y Jack Syzard-, recientemente despedidos del Ballet Contemporáneo
del San Martín. Todos ellos van a comunicarse con el público
de una manera inusual: el teatro donde hacemos esta obra posee una atmósfera
íntima y el espectador tiene al bailarín casi al alcance de
la mano; la emotividad, entonces, de Danzas de amor va a verterse de una
manera muy diferente.
Ver más en: www.lilianabelfiore.com
CHICOS | LILIANA BELFIORE
Ballet clásico, para niños
La ex bailarina del Colón hizo la coreografía de un "Lago de los cisnes"
pensado para que lo disfruten los más pequeños.
LAS COREO TRAS "LA BELLA DURMIENTE" Y "LA CENICIENTA",
BELFIORE AHORA TAMBIEN ES PARTE DEL ELENCO.
María Ana Rago
mrago@clarin.com
Personalmente, a mí
me encanta poner coreografías. Y también me gusta muchísimo
llegar a los niños", resume sus dos pasiones la bailarina y
coreógrafa Liliana Belfiore. Y logró conciliar ambas cosas
en una sola: "Llegar a los niños con el ballet", dice.
"Es algo que empecé a hacer cuatro años atrás,
cuando arranqué con la compañía Cuentos de ballet",
cuenta a Clarín.
Primero fue La Bella
Durmiente -el cuento de Perrault narrado con música, danza y actuación,
con coreografía de Belfiore y la música original de Tchaicovsky-;
después vino La Cenicienta, con música de distintos autores
del siglo XIX, y ahora es el turno de El lago de los cisnes, en el Centro
Cultural Borges (Viamonte, esquina San Martín). Liliana anticipa
que es probable que alguno de los dos primeros espectáculos sea repuesto
próximamente en el Teatro del Globo.
Además de ser
la responsable de la coreografía, Liliana es parte del elenco: interpreta
a la Reina Madre en El lago de los cisnes. "Bailar, para mí,
es algo maravilloso", sentencia esta consagrada bailarina. "En
los espectáculos anteriores abordé cuentos conocidos por los
chicos. Esta vez, no se trata de una historia conocida por los niños,
porque se basa en una leyenda alemana que se remonta a Las mil y una noches.
Desde la mitología griega hay historias que tienen que ver con mujeres
que se convierten en cisnes", repasa la bailarina. "El cisne es
el elemento de la pureza, que viene a ser la mujer", resume. "Representa
que es intocable", continúa.
Esta versión
para la platea infantil de El lago de los cisnes incluye canciones cuyas
letras fueron escritas por Liliana, para tres personajes, que ayudan a contar
la historia. "La Reina Madre está temerosa porque su hijo empieza
la pubertad y debe asumir nuevas responsabilidades. Y quiere ayudarlo a
elegir una esposa que lo haga feliz. El es osado, valiente, caza de noche...
Y eso a su madre la pone muy nerviosa, por eso quiere que se case: para
que se calmen sus otras urgencias", cuenta Belfiore de qué se
trata la historia que encuentra en esa línea argumental su punto
de partida. "Cuando yo bailaba como Odette El lago de los cisnes en
el Teatro Colón, yo moría... Me suicidaba, después
de que Sigfrido era vencido por el Brujo. Y el amor eterno triunfaba en
la muerte. Para esta versión, yo elegí otro final, porque
aquél no me parecía para niños", explica.
"He usado cantantes
líricas y un cantante de rock para esta puesta" dice Liliana.
La mayoría de los bailarines de El lago de los cisnes son alumnos
y ex alumnos de la escuela de Belfiore -en su estudio se dan clases a niños
desde los 3 años-, y sus edades van a partir de los 13. Y ella misma
es parte de la compañía que baila El lago de los cisnes, así
como también participó de los elencos de las puestas anteriores
que dirigió para niños. "Me gusta y es un modo de acompañar
a los chicos en su trabajo", asegura.
Además de este
proyecto que llena su tiempo y su alma, Liliana está incursionando
en el tango. "Yo he sido una eximia bailarina, pero en la danza clásica,
no podés mantener tu carrera en el tiempo, sino hasta determinada
edad; después, aparecen las limitaciones. Eso sumado, en mi caso,
a que tuve un accidente grave. Y ahora veo que el tango me permite seguir
bailando", confiesa.
Desde bebés en
brazos hasta sus papás y abuelos ocupan la platea del Centro Cultural
Borges y dice la coreógrafa que salen agradecidos después
de la función. "La lírica, la poesía, la coreografía,
la música: todo combinado para que el niño acceda al arte
de un modo que, en general, no le llega hasta más grande. Es una
puerta a la cultura", asegura.
Para leerla directamente del diario haga click en el siguiente link:
http://www.clarin.com/diario/2007/08/18/espectaculos/c-01401.htm
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