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Héctor Pedro Blomberg
Esta charla
aspira a rendir homenaje a un poeta insólitamente olvidado, y motivar
a los vecinos para instalar un recordatorio en su casa natal.
Generalmente, se lo identifica, exclusivamente, como autor de letras de
tango, pero
se olvida su vastísima obra literaria, periodística y pedagógica.
Si Boedo tiene a Manzi
¿ Por qué Montserrat no enorgullecerse de Blomberg?
Su obra:
Estudió en el Colegio Nacional de Buenos Aires, luego ingresó
a la Facultad
y Ciencias Sociales, cuya carrera no completó llevado por su vocación
de poeta andariego. En 1906 obtuvo su primer galardón en las letras;
sólo tenía 17años
de edad cuando ganó la medalla de oro de la Asociación Patriótica
Española por su ¨ODA A ESPAÑA¨. En 1921 recibió
el Primer Premio Municipal de Poesía por su libro
¨A LA DERIVA¨- canciones de los puertos, de las tierras y de los
mares -
(el segundo le correspondió a Alfonsina Storni); seis años
después obtendría
el de la Institución Mitre.
Su obra literaria - en verso y en prosa- fue intensa, tanto como su labor
periodística. Docenas de publicaciones, varias de ellas novelas
históricas. Ej: ¨La Pulpera de
Santa Lucía¨ y ¨Los pájaros que lloran¨ (cuentos
de gloria y de agonía de la Guerra
del Paraguay). Tradujo obras de Heine, Byron, Longfellow, Zangwill, Spire
y otros.
Como periodista escribió para La Razón, La Nación,
El Hogar, Fray Mocho, Caras y Caretas. También como autor teatral
tuvo reiterados éxitos: ¨Barcos amarrados¨,
¨La Mulata del Restaurador¨, ¨La sangre de las guitarras¨
que se representó en el Teatro Colón, son algunos títulos.
Muchos de estos relatos llenaron las tardes de
los radioteatros porteños. Recordamos en 1938, por Radio Mitre
¨Los jazmines del
ochenta¨ por la compañía de ¨Teatro del Aire¨,
que encabezaban Pascual Pellicciota
y Eva Duarte.
Fue autor de trabajos dedicados a la educación de la niñez:
¨El sembrador¨,
¨El surco¨, ¨Mundo Americano¨, ¨Vendimia y Pensamientos¨,
han sido libros de
lecturas en las escuelas argentinas.
Su vida y la pasión marina:
Héctor Pedro Blomberg nació en Buenos Aires en la calle
Santiago del Estero 236,
pleno Barrio Montserrat, el 18 de marzo de 1889 y murió el 3 de
abril de 1955 en
la calle Caseros 731, donde vivió con su esposa Elena Smith.
Su madre, la dama paraguaya Ercilia López, notable escritora y
traductora, de quien seguramente heredó la vena literaria, era
nieta del presidente Carlos Antonio López
y sobrina del mariscal Francisco Solano López. Por la rama paterna
heredó la pasión
por el mar. Su padre fue el ingeniero Pedro Blomberg, a
su vez hijo del marino noruego
Juan Blomberg, quien descendía de varias generaciones de hombres
de mar, cuyos
orígenes se pierden en la bruma de los relatos de las sagas nórdicas.
Un día de 1911, con apenas 21 años, mientras paseaba por
el puerto de Buenos Aires,
se detuvo frente a un transatlántico. ¨¿A qué
hora parte?¨, le preguntó a un marinero.
¨Al mediodía¨, fue la respuesta. Presuroso corrió
hasta su casa, llenó una pequeña
maleta y le dio un beso de adiós a su madre.¨A dónde
vas, hijo?¨,¨A Noruega, mamá.¨
La ausencia de este primer viaje duró dos años.
Nunca pudo explicar esa atracción por los puertos y los mares lejanos.
¨No lo sé¨,
dijo una vez, ¨pero siempre he hallado, en todos los puertos que he
conocido, una
atracción irresistible. Quizá algunos de mis antepasados,
los viejos noruegos, de los
cuales desciendo, hayan visitado los mismos puertos que he conocido, y
viajado por
que la ciencia no explica, llegó hasta mí, a través
de generaciones, ese amor por
el mar, sus hombres y sus cosas.¨
Su obra literaria, plena de lirismo, está influenciada por la vida
y los ambientes marineros
(el tránsito errante por mares y puertos exóticos, recuerdos
que huelen a tabernas y fumaderos, nostalgias de nombre de viejas lejanías).
Lo demuestra en sus obras ¨A
la deriva¨,¨Gaviotas perdidas¨,¨Bajo la cruz del sur¨,
¨Los habitantes del horizonte¨,
¨La viajera perdida¨, ¨Naves¨, ¨Cuentos del mar¨,
¨Cantos navales argentinos¨.
Sombras
de Brown,
de Espora y de Rosales
Sombras de las fragatas argentinas
Y de los capitanes inmortales,
Montad bajo los cánticos australes
La guardia en Las Malvinas.
Un
día voló al Pacífico, otro día al Brasil,
otro atravesó el Atlántico en busca de los paisajes que
había soñado. Recorrió Europa y África del
Norte; las ciudades,
los jardines, el desierto. Mojó su pluma en todas las latitudes,
¨Sangró su nostalgia¨.
Su presencia en el tango:
Inspirado en episodios y leyendas de la época rosista, Blomberg
inaugura el género de
la canción histórica. No fue un revisionista, sino que,
con singular maestría, ubicó sus
relatos de amor y muerte en el escenario de las luchas fraticidas que
recrean la mitología del
rosismo menor, la divisa punzó, oficiales, bailes, candombes y
cuchilleros.
Duerme
la calle de Santa Clara
una ventana por fin se abrió
y una voz ronca cantó a lo lejos
¡Viva la Santa Federación!
Con
Enrique Maciel formó un binomio ilustre.
El negro Maciel (no sólo un apodo afectuoso), era hombre
de color, que llevaba en sus venas el espíritu de la raza.
Nació y murió en San Cristóbal. Fue guitarrista,
pianista e inspiradísimo autor y compositor. Antes de formar su
propia orquesta secundó a Ignacio Corsini
por más
de quince años. Fue el intérprete ideal para consustanciarse
con la obra y salvarla
del olvido. Esto los convierte en famoso trío.
Blomberg tiene cerca de cuarenta temas registrados,
algunos sin registro y otros inéditos. De los más conocidos
tenemos:¨Barrio Viejo del 80¨, ¨La canción de Amalia¨,
¨La china de la mazorca¨, ¨La hija del mazorquero¨, ¨La
mazorquera de Montserrat¨, ¨La que murió en París¨,
¨La viajera perdida¨, ¨Novia del mar¨, ¨Rosa Morena¨,
¨Los jazmines de San Ignacio¨, ¨Tirana unitaria¨, etc.
¿Quién fue realmente la Pulpera de Santa Lucía?¿Acaso
la rubia del Saladero,
o Dionisia Miranda, o Ramona Bustos o Flora Valderrama?
Sólo sabemos que eras rubia, y tus ojos celestes reflejaban la
gloria del día, y cantabas como una calandria, ¡oh, pulpera
de Santa Lucía!
Nuri
Matheu
Referencias
bibliográficas:
Ricardo Ostuni, Luis Alposta, Atilio Stampone, Horacio Salas.
Archivo musical : Fabio Cernuda.
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foto
de www. todotango.com |