aquí
MONTSERRAT
www.aquimontserrat.com.ar
mail
[email protected]
barrio de buenos aires
Argentina

 
 
El Tercer Encuentro de Historia del Barrio Montserrat
contó con las palabras y música que
Nuri Matheu
supo traer el día sábado 15 de septiembre de 2001.
Con ritmo de tango, milonga, vals y candombe presentó a:
 
el poeta nůmade
 


Héctor Pedro Blomberg

Esta charla aspira a rendir homenaje a un poeta insólitamente olvidado, y motivar
a los vecinos para instalar un recordatorio en su casa natal.

Generalmente, se lo identifica, exclusivamente, como autor de letras de tango, pero
se olvida su vastísima obra literaria, periodística y pedagógica. Si Boedo tiene a Manzi
¿ Por qué Montserrat no enorgullecerse de Blomberg?

Su obra:

Estudió en el Colegio Nacional de Buenos Aires, luego ingresó a la Facultad
y Ciencias Sociales, cuya carrera no completó llevado por su vocación de poeta andariego. En 1906 obtuvo su primer galardón en las letras; sólo tenía 17años
de edad cuando ganó la medalla de oro de la Asociación Patriótica Española por su ¨ODA A ESPAÑA¨. En 1921 recibió el Primer Premio Municipal de Poesía por su libro
¨A LA DERIVA¨- canciones de los puertos, de las tierras y de los mares -
(el segundo le correspondió a Alfonsina Storni); seis años después obtendría
el de la Institución Mitre.

Su obra literaria - en verso y en prosa- fue intensa, tanto como su labor periodística. Docenas de publicaciones, varias de ellas novelas históricas. Ej: ¨La Pulpera de
Santa Lucía¨ y ¨Los pájaros que lloran¨ (cuentos de gloria y de agonía de la Guerra
del Paraguay). Tradujo obras de Heine, Byron, Longfellow, Zangwill, Spire y otros.
Como periodista escribió para La Razón, La Nación, El Hogar, Fray Mocho, Caras y Caretas. También como autor teatral tuvo reiterados éxitos: ¨Barcos amarrados¨,
¨La Mulata del Restaurador¨, ¨La sangre de las guitarras¨ que se representó en el Teatro Colón, son algunos títulos. Muchos de estos relatos llenaron las tardes de
los radioteatros porteños. Recordamos en 1938, por Radio Mitre ¨Los jazmines del
ochenta¨ por la compañía de ¨Teatro del Aire¨, que encabezaban Pascual Pellicciota
y Eva Duarte.

Fue autor de trabajos dedicados a la educación de la niñez: ¨El sembrador¨,
¨El surco¨, ¨Mundo Americano¨, ¨Vendimia y Pensamientos¨, han sido libros de
lecturas en las escuelas argentinas.

Su vida y la pasión marina:
Héctor Pedro Blomberg nació en Buenos Aires en la calle Santiago del Estero 236,
pleno Barrio Montserrat, el 18 de marzo de 1889 y murió el 3 de abril de 1955 en
la calle Caseros 731, donde vivió con su esposa Elena Smith.

Su madre, la dama paraguaya Ercilia López, notable escritora y traductora, de quien seguramente heredó la vena literaria, era nieta del presidente Carlos Antonio López
y sobrina del mariscal Francisco Solano López. Por la rama paterna heredó la pasión
por el mar. Su padre fue el ingeniero Pedro Blomberg,
a su vez hijo del marino noruego
Juan Blomberg, quien descendía de varias generaciones de hombres de mar, cuyos
orígenes se pierden en la bruma de los relatos de las sagas nórdicas.

Un día de 1911, con apenas 21 años, mientras paseaba por el puerto de Buenos Aires,
se detuvo frente a un transatlántico. ¨¿A qué hora parte?¨, le preguntó a un marinero.
¨Al mediodía¨, fue la respuesta. Presuroso corrió hasta su casa, llenó una pequeña
maleta y le dio un beso de adiós a su madre.¨A dónde vas, hijo?¨,¨A Noruega, mamá.¨
La ausencia de este primer viaje duró dos años.

Nunca pudo explicar esa atracción por los puertos y los mares lejanos. ¨No lo sé¨,
dijo una vez, ¨pero siempre he hallado, en todos los puertos que he conocido, una
atracción irresistible. Quizá algunos de mis antepasados, los viejos noruegos, de los
cuales desciendo, hayan visitado los mismos puertos que he conocido, y viajado por
que la ciencia no explica, llegó hasta mí, a través de generaciones, ese amor por
el mar, sus hombres y sus cosas.¨

Su obra literaria, plena de lirismo, está influenciada por la vida y los ambientes marineros
(el tránsito errante por mares y puertos exóticos, recuerdos que huelen a tabernas y fumaderos, nostalgias de nombre de viejas lejanías). Lo demuestra en sus obras ¨A
la deriva¨,¨Gaviotas perdidas¨,¨Bajo la cruz del sur¨, ¨Los habitantes del horizonte¨,
¨La viajera perdida¨, ¨Naves¨, ¨Cuentos del mar¨, ¨Cantos navales argentinos¨.

Sombras de Brown,
de Espora y de Rosales
Sombras de las fragatas argentinas
Y de los capitanes inmortales,
Montad bajo los cánticos australes
La guardia en Las Malvinas.

Un día voló al Pacífico, otro día al Brasil, otro atravesó el Atlántico en busca de los paisajes que había soñado. Recorrió Europa y África del Norte; las ciudades,
los jardines, el desierto. Mojó su pluma en todas las latitudes, ¨Sangró su nostalgia¨.


Su presencia en el tango
:
Inspirado en episodios y leyendas de la época rosista, Blomberg inaugura el género de
la canción histórica. No fue un revisionista, sino que, con singular maestría, ubicó sus
relatos de amor y muerte en el escenario de las luchas fraticidas que recrean la mitología
del rosismo menor, la divisa punzó, oficiales, bailes, candombes y cuchilleros.

Duerme la calle de Santa Clara
una ventana por fin se abrió
y una voz ronca cantó a lo lejos
¡Viva la Santa Federación!

Con Enrique Maciel formó un binomio ilustre. El negro Maciel (no sólo un apodo afectuoso), era hombre de color, que llevaba en sus venas el espíritu de la raza.
Nació y murió en San Cristóbal. Fue guitarrista, pianista e inspiradísimo autor y compositor. Antes de formar su propia orquesta secundó a Ignacio Corsini por más
de quince años. Fue el intérprete ideal para consustanciarse con la obra y salvarla
del olvido. Esto los convierte en famoso trío.

Blomberg tiene cerca de cuarenta temas registrados, algunos sin registro y otros inéditos. De los más conocidos tenemos:¨Barrio Viejo del 80¨, ¨La canción de Amalia¨, ¨La china de la mazorca¨, ¨La hija del mazorquero¨, ¨La mazorquera de Montserrat¨, ¨La que murió en París¨, ¨La viajera perdida¨, ¨Novia del mar¨, ¨Rosa Morena¨,
¨Los jazmines de San Ignacio¨, ¨Tirana unitaria¨, etc.

¿Quién fue realmente la Pulpera de Santa Lucía?¿Acaso la rubia del Saladero,
o Dionisia Miranda, o Ramona Bustos o Flora Valderrama?

Sólo sabemos que eras rubia, y tus ojos celestes reflejaban la gloria del día, y cantabas como una calandria, ¡oh, pulpera de Santa Lucía!

Nuri Matheu

Referencias bibliográficas:
Ricardo Ostuni, Luis Alposta, Atilio Stampone, Horacio Salas.
Archivo musical : Fabio Cernuda.


foto de www. todotango.com
 
Mail de Clara María Retta/ hacer clic para ver...
volver

 

   
Presentamos, por último, la letra de "La pulpera de Santa Lucía",
tal como aparece en la partitura original y como la cantó Ignacio Corsini.
Cabe mencionar que el trío de guitarras que lo acompañó en ésta
y demás canciones de Blomberg, estaba integrado
por el propio Enrique Maciel, Eduardo Pagés y Rosendo Pesoa.
 

Era rubia y sus ojos celestes
reflejaban la gloria del día
y cantaba como una calandria
la pulpera de Santa Lucía.


Era flor de la vieja parroquia
¿quién fue el gaucho que no la quería?
Los soldados de cuatro cuarteles
suspiraban en la pulpería.

Le cantó el payador mazorquero
con un dulce gemir de vihuelas.
En la reja que olía a jazmines
en el patio que olía a diamelas:

"Con el alma te quiero, pulpera
y algún día tendrás que ser mía",
mientras llenan las noches del barrio
las guitarras de Santa Lucía.

La llevó un payador de Lavalle
cuando el año cuarenta moría;
ya no alumbran sus ojos celestes
la parroquia de Santa Lucía.

No volvieron los trompas de Rosas
a cantarle vidalas y cielos;
en la reja de la pulpería
los jazmines lloraban de celos.

Y volvió el payador mazorquero
a cantar en el patio vacío
la doliente y postrer serenata
que llevábase el viento del río :

"¿Dónde estás con tus ojos celestes
oh pulpera que no fuiste mía?
¡Cómo lloran por ti las guitarras,
las guitarras de Santa Lucía!".
 



De Grandes del Tangos de la página www.terapiatanguera.com.ar

 
 
volver
 
   
ir a:
inicio
bienvenida
singularidad
agenda
guía
mapa
editorial
hacedores
eventonotas