aquí
MONTSERRAT
www.aquimontserrat.com.ar
mail
[email protected]
barrio de buenos aires
Argentina
     

J o r g e
L u i s
B o r g e s
escribe sobre nuestro barrio
en el que habitó también con su esposa
- Elsa Helena Astete Millán-
hacia el año 1967
.

Por iniciativa del Rotary Club de Montserrat,
el sábado 6 de noviembre de 1999,
se descubrió una placa frente a la entrada
del edificio de la Avda. Belgrano 1377.

En el homenaje, por el centenario del nacimiento de Borges, participaron vecinos,
organizaciones barriales y la Junta de Estudios Históricos de Montserrat.

Borges por Sabat - del calendario de Clarín.
José Benito Pombal y María Elena Perri
             
 

¨¿Qué es Monserrat? ¿Qué es ese barrio viejo de Buenos Aires del que ahora soy vecino?
Es, ante todo, una memoria de las cosas que fueron. Al promediar el siglo XVIII, era un vago arrabal. Podemos pensar en alguna chacra, en torpes callejones de tierra, quizá en alguna quinta. La variedad de flores era menor, pero cabe esperar que no faltarían la madreselva, la retama, la rosa, los jazmines y las violetas. El Norte y el Sur no separaban entonces a Buenos Aires; el eje era la Plaza Mayor y la creciente población iba abriéndose en arcos, tantos más solitarios y pobres cuanto más alejados.
Para decirlo con alguna pompa, la aurora y el poniente nos regían y no la calle Rivadavia.
El puntual historiador de la zona, Francisco L. Romay, acaba de informarme que la parroquia de Monserrat data del 3 de octubre de 1769. Treinta años después, funciona en el antiguo Hueco de Monserrat la Plaza de Toros, que llegó a congregar, algún domingo, más de dos mil espectadores.
Las instalaciones eran precarias; antes de la lidia, los animales solían salvar la valla de los corrales y perseguir a los vecinos; muertos y abandonados a los cuervos, el hedor apestaba.
Hacia 1800, el espectáculo se llevó a un barrio más lejano: el Retiro.
He sabido que en 1816 tomamos la decisión de dejar de ser españoles y de ser esa cosa nueva, argentinos. La corrida era específicamente hispánica y acabó como era de prever, por ser abolida.
Lo mismo, en los Estados Unidos, ha acontecido con el uso del té, juzgado y condenado por británico. A las parroquias de la Concepción y de Monserrat se les dio, en aquel entonces, el nombre de
Barrio del Tambor. Ese instrumento resonaba, ensordecedor y monótono, en los candombes de los
negros. De la Concepción y de Monserrat salió el famoso Regimiento 6, de Pardos y Morenos, eufemismo administrativo que sorteaba los riesgos de las palabras ¨negro¨ y mulato¨. Ese regimiento se distinguió en la carga de Cerrito, en Montevideo, victoria que los biógrafos de Soler atribuyen a Soler, y los biógrafos de Rondeau, a Rondeau. Del Regimiento 6 diría el poeta Hilario Ascasubi,
¨más bravo que gallo inglés¨, aludiendo a una especie acreditada. Monserrat, como tantas otras parroquias de Buenos Aires, tiende a perder sus rasgos diferenciales y a confundirse con el centro, pero en la memoria común perdura este alarde de sus antiguos compadritos:

Soy del barrio´e Monserrá donde relumbra el acero;
lo que digo con el pico, lo sostengo con el cuero.

Voy a concluir con una anécdota, en la que relumbra el acero. Hará diez años, en la esquina de Bolívar y Venezuela, un muchacho injurió a un desconocido y lo mató de una puñalada.
Serían las 8 de la mañana; antes de las nueve, el comisario fue a un conventillo de la calle Chile y arrestó al malhechor. Nadie lo había delatado, pero la policía no ignoraba que era
el último pendenciero del Sur que todavía usaba cuchillo. El culto de la tradición tiene sus peligros.
Jorge Luis Borges

Copia del texto publicado por el Semanario La Comuna de Congreso N° 4

 
La proximidad de la Biblioteca Nacional - entonces ubicada en México al 500 y donde Borges trabajaba -
fue uno de los motivos que decidió la elección de su vivienda en nuestro barrio.
   
ir a:
inicio
bienvenida
singularidad
agenda
guía
mapa
editorial
hacedores
eventonotas