Esta casa que fue residencia del héroe de la Reconquista de Buenos
Aires, Don Santiago de Liniers y Bremond, penúltimo
virrey del Río de La Plata desde 1805 hasta
fines de agosto de 1809, se encuentra en la Calle Venezuela
469, entre Defensa y Bolívar, en el barrio
que antiguamente se conocía como Bajada de los Dominícos,
por hallarse en sus proximidades el convento de Santo Domingo.
La construcción de este típico caserón del Buenos
Aires colonial data de 1788 y era uno de los inmuebles pertenecientes
a los suegros de Liniers, don Martín Simón de Sarratea
y doña Tomasa de Altolaguirre. Está levantado sobre un
terreno irregular que tiene veinte metros treinta y nueve centímetros
de frente, por unos cuarenta y cuatro de fondo, en la parte más
larga y angosta.
En esta casa vivió con sus hijos el ilustre marino, ya viudo
de doña Martina de Sarratea.
Su arquitectura típicamente colonial, con anchas paredes, techos
de tejas, la pesada y maciza puerta de entrada, sus clásicas
ventanas enrejadas, las amplias habitaciones y su espacioso patio guardan
el estilo de la época.
A su izquierda se conserva, tal como era, la sala principal, donde,
según la tradición familiar, al día siguiente de
cumplida la Reconquista tuvo lugar la entrevista privada que Liniers
le concedió al general Guillermo Carr Beresford,
solicitada por éste por intermedio del ministro Casamayor, en
cuya casa se alojó el general inglés. En presencia de
aquél y y del teniente Bernardo Artayeta, ayudante y amigo personal
del dueño de casa, se trataron los términos de la capitulación
concedida por Liniers al general vencido.
Según antecedentes, el primer dueño de esta casa fue don
Martín Simón de Sarratea, suegro de Liniers por haberse
casado éste en segundas nupcias con doña Martina, hija
de aquél. En su testamentería le fue adjudicada la propiedad
a otra hija suya, doña Juana, casada con el coronel ingeniero
Angel Monasterio, padres de Martina Monasterio y Sarratea, casada con
el coronel Nicasio de Biedma, heredera a la vez de la propiedad que
pasó a su hija doña Tomasa Biedma y Monasterio, que se
uniera con don Ángel de Estrada, hermano mayor de José
Manuel y Santiago.
La casa es de la rama de los descendientes de don Ángel Estrada,
al casarse éste con doña Tomasa Biedma y Monasterio, que
también desciende en línea directa de Martín de
Sarratea.
Al crear don Ángel en 1869 la “Fundición Nacional
de Tipos” destinó en 1874 los fondos de la histórica
casa a dependencias de la Empresa y también de la fábrica
de papel fundada en 1884, en el partido de Zárate, en sociedad
con Ernesto Maupas y Mariano Escalada, que fue la primera establecida
en la Argentina.
Al transformarse la empresa editorial, también creada por Ángel
Estrada, en Sociedad Anónima, integraron esta propiedad entre
los bienes.
El 12 de agosto de 1935 la Comisión Nacional de Homenaje hizo
colocar en el frente de la casa una placa que dice así:
“ A Don Santiago de Liniers Jefe de la Gloriosa Reconquista y
Heroica Defensa de Buenos Aires – 12 de Agosto de 1806 –
5 de julio de 1807.”
Fue declarada Monumento Histórico por Decreto Nº 120.412
del 21 de Mayo de 1942.