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Mariano Moreno
“Si los pueblos no se ilustran, si no se divulgan sus derechos , si cada hombre no conoce
lo que puede, lo que vale , lo que debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas y será
tal vez nuestra suerte cambiar de tirano, sin destruir la tiranía”.
Esta frase expresada por Mariano Moreno hace 200 años, explica su participación en la
Revolución de Mayo. Son conceptos que mantienen su vigencia y sintetizan los ideales
humanistas este abogado, periodista y político argentino.
Una escueta biografía, dice que nació el 23 de Septiembre de 1778, fue el mayor de los
14 hijos de Manuel Moreno y Argumosa María del Valle. Estudió en el Real Colegio
de San Carlos y en 1804 se graduó de abogado en Chuquisaca (Sucre. Bolivia) donde
observó con dolor el trato dado a los indios.
Al regreso a Buenos Aires nace su primer hijo, fruto del matrimonio realizado en 1801 con
Maria Guadalupe Cuenca.
Se opuso a las Invasiones Inglesas y registró en sus escritos los acontecimientos humillantes
que sucedían. En 1809 apoyó la revuelta de Martín de Alzaga contra Liniers que fue frustrada
por Cornelio Saavedra.
Redacta un documento sobre “ La representación de los hacendados” mediante el cual
propicia la libertad de comercio y de acuerdo con las teorías de Adam Smith. Al ser
proclamada la Primera Junta es nombrado Secretario de la misma. Descolla en su cargo
y se evidencia como estratega.
Trata de extender y consolidar la revolución, mediante un Plan de Operaciones, desde
donde con energía proclama sus ideas. Funda el primer periódico La Gazeta de Buenos Aires,
la Biblioteca Nacional y una Academia Militar y de Matemática. Creó una fábrica de armas
y cuidó los intereses de la industria y el comercio, reacondicionando los puertos de la
Ensenada del Barragan y de Patagones.
El prestigio de su personalidad generó recelos dentro y fuera del gobierno y finalmente se
enfrentó a Saavedra, al firmar un decreto de Supresion de Honores. Se opuso a incorporar
diputados provinciales, por entender que había poco interés de éstos con el proyecto
enmancipador y al no tener éxito en sus proyectos, renuncia.
La Junta lo destina a una misión diplomática en Londres pero fallece a bordo de la goleta
inglesa Fame y es sepultado en alta mar el 4 de Marzo de 1811. Se dice que Saavedra
al conocer la noticia, afirmó que hacía falta tanta agua para apagar tanto fuego; pero
ha sido notorio que el océano no logró apagar el fuego de sus ideas en favor del hombre
de pueblo, que siempre proclamó con pasión al hacer suyos los conceptos de Montesquie,
Diderot y Voltaire.
Mariano Moreno ha expresado con vehemencia su fuego interior en todo lo realizado en
su breve vida logrando una enorme proyección en la sociedad argentina, ya que aún hoy
sentimos su ideario, al considerarlo prócer de la Patria.
Referencia
bibliográfica:
Félix Luna: Mariano Moreno
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