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Por: Daniel Fernández
Quinti
Apartir de la implementación del registro por puntos, les sacarán
la licencia a quienes corran picadas, según el proyecto de ley que
ayer se terminó de consensuar en la Legislatura porteña y
que se votará el jueves próximo en una de las sesiones extraordinarias.
Es la falta con mayor castigo del sistema de scoring: desde su implementación,
seis meses después de la promulgación, cada conductor tendrá
un crédito de 20 puntos que se irán descontando a medida que
se cometan infracciones. Por correr picadas se le retirarán todos
los puntos de una sola vez. Y al perderlos totalmente lo suspenderán
para conducir por 60 días y se le sacará su carné.
Con representación de todos los bloques políticos, se decidió además, que las faltas tendrán un monto fijo de descuento y que por las muy graves -las tolerables sólo una vez- se restarán 10 puntos: en este caso penalizarán conducir en estado de ebriedad o bajo efectos de estupefacientes, el exceso de velocidad superior en un 40% al límite, o incumplir obligaciones legales, como no parar en caso de accidente. El scoring se aplicará tanto para conductores particulares como para profesionales.
Por cruzar con la luz roja o en contramano, o usar el celular o reproductores de sonido mientras se maneja, las penas serán de 5 puntos y se trata de faltas que por su gravedad provocarían la pérdida de la licencia a la cuarta infracción de esa categoría. Mientras que las faltas consideradas moderadas o leves restarán entre dos y cuatro puntos. En este último grupo, aparece, por ejemplo, no usar el cinturón de seguridad o el casco, los menores de edad en el asiento delantero o la licencia vencida. "El scoring representa un cambio cultural muy profundo que busca el cumplimiento de las normas de tránsito, pero también ayudar a ordenarlo", explicó Daniel Amoroso, presidente de la Comisión de Tránsito y Transporte. En España, el sistema rige desde julio de 2006 y bajaron los accidentes.
El proyecto de ley viene dando vueltas desde marzo del año pasado cuando el Ejecutivo mandó el borrador. Pero el tema estalló en noviembre a partir de los violentos choques entre la Policía y los gremios de taxistas, camioneros y colectiveros, que protestaban frente a la Legislatura porque se oponían al proyecto. Decían que violaba su derecho al trabajo (ver Violencia...). Con todo, en la ley que se votará y aprobará el jueves se terminaron penalizando más faltas de las que impulsaban los gremios, que por ejemplo, pedían no multar el no uso del cinturón de seguridad, una falta muy común entre los taxistas. En la Comisión se trabajó con la propuesta de los sindicatos que planteaba penar apenas 8 de las 68 faltas que contempla el Código de Faltas. Pero terminaron incluyendo entre 20 y 25 (la cantidad no es precisa porque falta incluir unas pocas), ya que habrá dos etapas de implementación: dentro de seis meses, esta primera parte del proyecto y en un plazo que estiman de dos años, se agregarían otras faltas ligadas al ordenamiento del transporte, como por ejemplo la que pena la obstrucción de una bocacalle.
El legislador Martín Borrelli explicó cómo operará el trámite. "Quien decide la quita de puntos será el controlador y es una instancia administrativa a la que se llega con la multa y la citación. En una segunda instancia, la judicial, el automovilista puede apelar ante un juez contravencional. En el caso de la última infracción que hace llegar o pasar de 20 la cantidad de puntos perdidos, el controlador siempre sanciona y manda el legajo a un juez contravencional, que le da el derecho a ejercer la defensa y decide la inhabilitación".
La primera inhabilitación será de 60 días pero, porque el sistema será nuevo, por única vez el conductor podrá hacer un curso para que le regresen sus puntos. Luego, la segunda inhabilitación será por 6 meses, la tercera por 2 años y la cuarta por cinco años. Ahora los conductores son inhabilitados para manejar por la Justicia en causas penales. Si vuelve a ser inhabilitado, el conductor tendrá otros 5 años más sin carné para pensar si quiere volver a manejar.
Un
camino, por ahora sólo de ida
Daniel Fernández
Quinti
Habría que pensar por qué ocurren las infracciones. Y si bien
el scoring parece ayudar como método, también debería
haber una más rigurosa preparación para sacar el registro
y en el otorgamiento, aún casi infantil. Que en la Ciudad maneja
cualquiera no es ninguna novedad y el camino para mejorar la seguridad vial
recién comienza. Al conductor sólo se lo incluye vía
multa, pero no ayudándolo a que maneje mejor, más seguro y
con conciencia.
Violencia para cambiar una ley desfavorable
Cuando se comenzó a hablar de la licencia por puntos los gremios
de los taxistas, los camioneros y los colectiveros desataron su furia. El
12 de noviembre protagonizaron una batalla, breve pero violenta, frente
a la Legislatura porteña. Luego de participar de una marcha hacia
el recinto, para rechazar el proyecto de ley que en ese momento estudiaba
la Comisión de Tránsito puertas adentro, se enfrentaron con
la Policía durante sólo diez minutos. Pero las imágenes
de la gresca, que se transmitieron en vivo por los canales de televisión,
fueron impactantes y hasta un policía fue exonerado por apalear a
un manifestante caído en el suelo. Finalmente hubo 22 heridos, dos
de ellos de gravedad, y cinco detenidos. Después de la batalla los
gremios convocaron a un paro total de actividades por 24 horas, que finalmente
se levantó. Pero para desactivarlo hasta tuvo que intervenir el entonces
presidente Néstor Kirchner. Los líderes sindicales también
dejaron traslucir su furia, pero a través de las palabras. "El
proyecto es un cachivache. No puede ser que haya una ley para Capital y
otra para el resto del país", dijo el camionero Hugo Moyano.
Y Omar Viviani, el representante de los taxistas, agregó: "En
la Ciudad la señalización y la estructura vial están
mal". Después de la batalla, los gremios lograron aplazar la
aprobación de la licencia por puntos, prevista para una de las últimas
sesiones del año pasado y empezaron a negociar con los diputados.